Imagina esto: Tu negocio, ese proyecto al que le has dedicado tiempo, esfuerzo y pasión, podría verse paralizado en cuestión de minutos por un ciberataque. No es algo que solo le pase a las grandes empresas, de hecho, las pymes son las más vulnerables. Un solo fallo de seguridad puede significar pérdidas económicas, clientes que pierden la confianza en ti e incluso multas por incumplir regulaciones.
¿Estarán realmente seguros los datos de mis clientes?
¿Qué pasa si un hacker bloquea mis sistemas y me pide un rescate?
¿Cumplo con las leyes de protección de datos, o me arriesgo a una sanción?